Publicado: 2 de Marzo de 2018

Pronto todos nos envolveremos en acogedoras bufandas, guantes calientes y chaquetas gruesas para combatir el helado frío del invierno. Pero la ropa abrigada no es la única manera de asegurarse de que sus manos y pies estén calientes y que su sistema inmunológico funcione al máximo.